Quiropráctica para la tercera edad

Una característica del envejecimiento es la progresiva pérdida de la capacidad de adaptación y de reserva del organismo, en sus diferentes órganos y sistemas, haciéndole más vulnerable ante situaciones de estrés y por lo tanto, más propensos ante la enfermedad y la degeneración. Es conocido que en las etapas finales de la vida es más frecuente la presencia de enfermedades, siendo raro encontrar algún anciano que esté libre de algún proceso mórbido de tipo crónico y que goce de una perfecta salud.

Estudios en la población demuestran que se encuentra enfermedad de forma objetiva en el 80-90 % de la población anciana. Los porcentajes son mucho menores si se pregunta directamente a la persona mayor si padece algún tipo de enfermedad, dado que algunos de estos procesos crónicos de gran frecuencia en estas edades se asumen como normales o se confunden erróneamente con el propio envejecer (cataratas, artrosis, diabetes, etc.). No tendría por qué ser así, el envejecer no tiene porqué ser sinónimo de enfermedad. Envejecer tiene que ser sinónimo de experiencias y de “salud madura”, y eso buscamos con la quiropráctica.

Nuestro organismo puede vivir sin un pulmón o un riñón, con osteoporosis, con más o menos dientes o más o menos cabello, pero no puede hacerlo sin el sistema nervioso.

7 Beneficios más comunes de la Quiropráctica sobre las personas mayores

  • Más movilidad y flexibilidad

    Esto ha sido comprobado en varias investigaciones y afecta positiva y drásticamente a la vida de nuestros mayores. Para muchas personas puede significar por ejemplo poder vestirse solos, agacharse para abrazar a sus nietos, poder subirse a un autobús urbano, añadir recorrido en sus paseos cotidianos, etc.

  • Mejor equilibrio y coordinación

    La Quiropráctica nos puede ayudar en esto en gran parte porque muchos problemas de equilibrio y coordinación en la tercera edad provienen de heridas o cambios degenerativos en la columna cervical.

  • Menos caídas

    Los dos puntos anteriores traen como consecuencia este tercero al implicar que las personas ganan control sobre su cuerpo.

  • Menor degeneración articular

    Por dos razones:

    Los cambios posturales que implica el cuidado Quiropráctico evita que ciertas articulaciones se sobrecargen.

    Mantener una columna y sistema nervioso sanos evita un proceso prematuro de degeneración de las articulaciones.

  • Menos hospitalizaciones, menos tiempo en residencias

    Un estudio realizado por la Rand Corporation en 1996 en un geriátrico norteamericano con los pacientes mayores de 75 años, incluye un detallado análisis de datos obtenidos durante tres años. Este estudio revela que pacientes que recibieron cuidados quiroprácticos por lo menos durante tres años, vieron disminuidos sus síntomas, obtuvieron mejor calidad de vida, disminuyeron las enfermedades crónicas, tuvieron que administrarles menos medicamentos y pasaron menos días hospitalizados que aquellos que no recibieron cuidado quiropráctico.

  • Menor ingesta de medicamentos

    Un cuerpo que funciona correctamente NO necesita de fármacos. Un sistema nervioso equilibrado hace que el cuerpo funcione adecuadamente y por consiguiente en coordinación de todas las partes.

  • Mejor calidad de vida

    Todos los aspectos nombrados anteriormente implican una considerable mejora en la calidad de vida, y es que además, muchos pacientes aseguran dormir mejor, tener más energía, mejor humor, mejores digestiones y menos resfriados. Cuando equilibramos el sistema nervioso gracias a la Quiropráctica, la función cerebral mejora y por lo tanto aspectos físicos, emocionales y espirituales también.

Por todos estos motivos, no dudes en contactar con nosotros si quieres mejorar tu calidad de vida o la de tus mayores.

 

 

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